27 julio 2006

Escuela de Obediencia Canina

Hola amigos, pues les cuento que estoy muy emocionada porque por fin mi amá Kamelie me llevó a la Escuela de Obediencia, me inscribió hace unos días y estoy contentísima.

En primer lugar tengo muchos perritos y perritas con quienes jugar. Soy la más chaparrita de todas, pero eso no me afecta para nada en mis relaciones con mis compañeritos, ni mi autoestima, es más a veces creo que soy de una raza de perros de esos grandototes y fuertotototes a quien le temen todos. Bueno, miren, les presento a mis compañeros:

Kenya (pronúnciese Kenlla): Ella es preciosa, tiene un pelo superlindo, es pelirroja natural y sus ojos tiene como delineador negro, casi como Cleopatra, es muy mansita y quietecita, obedece todos los ejercicios, aunque hay que reconocer que le falla un poco el de buscar a su amá, ya que pereciera que le faltan energías para salir disparada a buscarla, lo contrario que a mí, por cierto. Ella es la única mezclada del grupo, o sea es interracial, muya a la mode en estos tiempos: es hija de una chow chow y un labrador y aunque tiene seis meses está superalta y me gusta jugar mucho con ella. Su amá estudia para veterinaria y ambas son bien buena onda.


Mía: Es una perra de la misma edad que Kenya, pero es chaparrita, no tanto como yo: ella es un pit bull miel con blanco. Qué bárbara, está creciendo día a día y con la dieta que le pusieron en su casa está quedando muy delgadita, además cada vez brinca con más existo las bancas. Es medio distraída, terca y muy jueguetona, pero no mide su fuerza, se me deja venir y a veces me cuesta trabajo quitármela de encima. Creo que es la más mal portada del grupo. ¡Ah! ella como que tiene dos amás, son dos hermanas con rasgos orientales, y cuando no va una asiste la otra. Por cierto, mi amá conoce un poquito a la amá de Mía, porque fueron juntas en la prepa, y mira, ahora sus hijas están en la misma escuela ¡qué casualidad!


Blacky: ¡Ah! Blacky es el perro más bueno de todos, es un labrador de 15 meses. Es grandísimo y muy noble. Tiene el perro superbrilloso negro y es muy juguetón con todas nostras, las chicas. Aunque no mide su fuerza con nosotras. Como que al principio la mía lo buscaba mucho, que se me hace...Con los niños es medio peleonero, bueno, aunque sólo sea con el Patán con quien pelee. Su pá es morenito como él y muy ponchadito. Lo acompañan siempre su familia entera, su má, la hija de su má y hasta el hermanito y el vecinito. Y todos todos todos caben en un Platina, sabiéndose acomodar.


Keira: Ella es una rottawhailer. Llegó días después a la clase y desde que nos vimos no nos caímos bien. Me ladró y le ladré y así continuamos cada vez que estamos cerca. Supongo que se cree mucho porque ella ya va en el segundo curso y nos lleva ventaja. No es muy sociable, hasta con la pobre Kenya la trae. Mi amá espera que algún día limemos asperezas, pero creo que eso será im-po-si-ble.

Patán: Es un pastor alemán que a veces asiste. Lo llevan caminando desde su casa que queda como a 30 minutos a pié. Aunque es casi de mi edad es grandisisímo en tamaño y muy hermoso. Es muy obediente pero no muy sociable, ni con nosotras ni con el Blacky. Es como el nerd del grupo. Su pá se parece al periodista Jorge Ramos (Telemundo).

Sr. Arreola: El es el instructor y todos lo queremos. Generalmente nos saluda a todos nosotros al llegar, con una caricia en la cabecita o en el lomo. Creo que se sabe el nombre de nosotros mas no el de nuestros amos. Es un tipo como de 55 años, delgado y de cabello entrecano. Se le escucha la ausencia de sus dientes frontales. Siempre usa mezclilla y camisetas blancas, especialmente esa que tiene a su pastor alemán el cual descansa en el cielo de los perros, como le dijo Dulce a mi amá. Le han mordido sólo dos perros en su vida de entrenador: el de la camiseta y un rottwailer que no quiso hacer “platz” (echarse) hasta que el entrenador le enseñó y en respuesta le mordió.


Esto es algo de lo que ha pasado en el curso:

El primer día llegué temprano, me tocó ver a un señor chaparrito y de barba blanca que salía de rectoría. Me puse muy alerta para controlar a quien estaba en mi nuevo territorio. Mi amá me llevó lejos y me dijo que me portara bien, que ese era el Sr. Secretario general de la UABC.

Ya en la clase Mía se cansó luego luego, en vez de sentarse 5 segundos se echaba y ni quién la levantara. Después le picaron las hormigas bien gacho en su pancita, por eso ya no nos echamos de ese lado del pasto.

Esta semana un señor llevaba a dos chihuahueñitos sin correa. La Keira se escapó de su amá y se fue correteando a uno de ellos. Parecía que iba a ser su postre. El instructor regañó al señor ese por no querer a sus animalitos y traerlos sin correa. Creo que se fue más asustado que los propios perros. Todos perdimos la concentración y la orden en turno.

La semana pasada conocí a Barbas, un schnauzer especial, porque no era ni miniatura (como yo) ni estándar, era raro, pero muy bonito. Su pá le seca su pelo con secadora, por eso lo tiene bien suavecito y esponjocito, es muy guapo. Ese señor además llevaba a su hijito de cuatro años y nadie lo pelaba al pobre. Me sospecho que mi amá y su pá estaban haciendo tratos nupciales para nosotros ¡ay amá! ¡si estoy bien morrita todavía! ¡tu ten primero un hijo y luego planeas mi vida! ¡¿okey?!

Para acabarla, de tanto ejercicio se me revolvió el estómago y enfrente de el Barbas ¡vomité mi comida! ¡qué vergüenza! hasta me parezco a mi amá en su gimnasio. Ach, porqué no sacaré lo bueno, siempre lo malo se hereda. Mi amá pensó que estaba enfermita del estómago, o que estaba insolada, deshidratada. Ella piensa que no había hecho popis en el día, pero se equivoca, hice en el baño de la casa bueno... en el tapete del baño de la casa recién estrenado, pero no se dio cuenta la muy despistada, y ahí andaba toda preocupada ella, claro, eso se lo hizo saber mi abue cuando llegamos de la escuela, por lo que mi amá en vez de aguitarse por la llamada de atención se alegró con semejante noticia.

Sé que soy bien arguendera, cada vez que pasa alguien corriendo en este jardín lo sigo y hasta le ladro, me distraigo con las bicicletas, los niños, y quienes caminan cerca, hasta los carros de lejos, el zacate crecido, las moscas.

Todo esto sucede el los jardines de rectoría de la UABC, por eso digo que ya estoy haciendo mi carrera universitaria. Y de eso es testigo, su secretario general, quien de vez en cuando lo veo de lejos por ahí. Espero mi título certificado por la UABC.

Espero seguirles contando de mi vida perruna.
¡Hasta el siguiente ladrido!

3 comentarios:

Marcos Legaspi dijo...

Margarito y tu deberían conocerce.

blogaccount54 dijo...

Looks nice! Awesome content. Good job guys.
»

-•MiTa CorLeoNe•- dijo...

Margarito me visitó por un tiempo en mi blog y era realmente divertido leer sus ladridos, pero realmente tu me has encantado! jaja No hay como leer de viva letra tus vivencias y yo ahora tengo un nuevo cachorro, se llama kinky y es de raza pug, ahora tiene 2 meses pero estoy segura que en 4 meses ´más, va a conocer a tu entrenador.

Saludos a tu amá y un ladrido (no me salen muy bien je) para ti,

Besos (pero no de lengüita ok jaja)
byeeeeeeeeee